Aladino Castro, recuerda que asistir a  la escuela  nunca le fue fácil. Tal vez su vida hubiera sido diferente, pero en los 60 del siglo pasado su padre lo llevaba a los rudos trabajos agrícolas y así transcurrieron sus años en Chimán, Darién.

Pero la historia  de Castro,  muestra una y otra vez que el éxito está asociado a personas persistentes y decididas con una visión clara que han desafiado todo paradigma para alcanzar sus sueños.

Este hombre de tez morena y 54 años de edad, participó recientemente en el taller formativo sobre marketing online o digital, impartido por la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa,   con el propósito de aportar una herramienta importante para el desarrollo personal de cada uno de los presentes y para ayudar a impulsar sus negocios.

“Quiero seguir aprendiendo y agradezco a la AMPYME por darme la oportunidad de alcanzar mis sueños”, expresó Aladino Castro, propietario desde hace más de una década de un pujante negocio dedicado a la venta de comidas criollas rápida.

Reconoce que en ocasiones se sentía torturado por la ceguera cultural, pero personas como  la profesora Gloriela Quintana, facilitadora, asesora y mentora de los empresarios del programa para gerentes de negocio YO SUMO,  lo apoyó y orientó a participar en programas de capacitación como los que desarrolla la AMPYME.

A los 44 años de edad, más de 20 de haber abandonado su natal Darién y pensando que nadie emplearía a alguien que no sabía escribir su nombre, puso su propio negocio. Más allá de toda previsión tuvo éxito. Asegura que su secreto es tener educación para pagar los compromisos financieros.

Cumple a tiempo con el pago de las cuotas de los préstamos, que le ha ayudado a obtener condiciones más favorables para un siguiente crédito, mejores tasas de interés, un crédito de mayor monto o un plazo más adecuado a sus posibilidades de pago. Es un cliente de bajo riesgo y tiene un récord de pagos impecable.

Entre sus planes  está comprar un asador, un rostizador,  una tostadora de pan y así satisfacer su creciente clientela en la calle El Tigre, vía principal de Mano de Piedra, San Miguelito, dice este optimista panameño padre de nueve hijos.

Aladino, define  como su sueño: aprender  a leer y escribir, atender exclusivamente de su negocio y construir una enorme vivienda donde pueda vivir y  tener su restaurante.

En el marco de los esfuerzos por fomentar el emprendimiento, en noviembre 2017, se adoptó oficialmente la política Nacional de Emprendimiento denominada Panamá Emprende y Crece,  que incluye como eje estratégico, “La Financiación para el Crecimiento”, en el que se espera fortalecer la industria de capital para la generación de nuevos vehículos de financiación de la mano del sector privado que contribuya a la sostenibilidad y crecimiento empresarial.